Atención


Cada momento es único. Solo es real lo que nos ofrece el presente y lo más habitual es escaparnos… En contadas ocasiones estamos plenamente en lo que toca vivir, nuestra atención “viaja” y nos salimos del instante. Pasamos demasiado tiempo en recuerdos del pasado o en fantasías de un futuro que creemos poder controlar…

Atender lo que es preciso ahora. Siempre tenemos esa oportunidad, nos guste o no lo que acontece. Estar pendientes y cada vez que nos “marchemos” regresar al momento. No precisa un gran esfuerzo, solamente estar.

Hay que “chequearse” de vez en cuando: ¿dónde estoy? ¿qué precisa este momento? Regresar si nos hemos ido y hacernos cargo de lo que toque.

Cuanto más practicamos, más natural y sencillo nos resulta volver al presente. Claridad mental, calma, templanza, serenidad, bienestar… Muchísimos beneficios van apareciendo y sobre todo vivir con más plenitud.

Os animo a intentarlo, creo que es uno de los propósitos más interesantes para comenzar este nuevo año.